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ENTRE LA RUTA Y EL BARRIO |
| Reseña: |
Desde sus orígenes, el movimiento piquetero
estuvo atravesado por diferentes corrientes político-ideológicas,
que incluyen desde el populismo nacionalista hasta una multiplicidad de
organizaciones partidarias e independientes de corte anticapitalista.
Sin embargo, pese a la heterogeneidad político-ideológica,
la existencia de un repertorio común de acciones y el desarrollo
de una estrategia de cooperación entre las diferentes corrientes
hicieron posible que se pudiera hablar de un "movimiento piquetero",
en creciente ascenso político-social. Esto fue lo que efectivamente
sucedió hasta mediados de 2001. Con los posteriores cambios político-institucionales,
el proceso de fragmentación organizacional, ya visible en los años
anteriores, se acentuaría notablemente. Entre 2002 y 2004, en un
contexto de fuertes movilizaciones, las organizaciones piqueteras alcanzarían
un gran protagonismo político, que no por casualidad combinaría
la mayor visibilidad social con una fuerte demonización político-mediática.
Hacia fines de 2004, el escenario político terminaría por
reconfigurarse; paulatinamente, sea a través de la integración,
sea a través del reflujo y el disciplinamiento, las organizaciones
piqueteras irían resignando la centralidad que tuvieron en la cartografía
argentina de las resistencias en favor de otros conflictos sociales (sindicales
y socioambientales).
No obstante, ningún otro movimiento popular ha sabido tener el protagonismo colectivo y la capacidad de interpelación social (positiva y negativa) que es dable atribuir a las organizaciones piqueteras. Asimismo, los lenguajes de movilización y los repertorios de acción que hoy prevalecen en las nuevas organizaciones estaban ya presentes en las de desocupados, desde fines de los 90: la territorialidad, la utilización de la acción directa, la expansión de la forma asamblea y la demanda de autonomía. En fin, pese al reflujo, a las mutaciones, pero también a su innegable persistencia, los movimientos piqueteros han dejado una marca indeleble en la historia de las grandes luchas de los sectores populares de la Argentina contemporánea. |
| Indice: |
Agradecimientos CAPÍTULO 1. Las dos vertientes del movimiento piquetero Anexos
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